Nuestra naturaleza humana es rara y divertida, es genialmente odiosa en ese aspecto, como una montaña rusa que no todos quieren volver a repetir. Es sentir, hacer, dar al máximo; algo que no sucede con el pensar. Es creer áún sabiendo que no es verdad. Creer hasta entrar en razón, hasta muchas veces destrozarse a uno mismo. Algo amargamente dulce, odiado y deseado, estúpidamente hermoso, complejo y adictivo. Algo que, cuando se acaba, te hace sentir como si desaparecieras en ti mismo... después de haberlo dado absolutamente todo.
http://www.youtube.com/watch?v=tNZqGgkEbAo
No hay comentarios:
Publicar un comentario