miércoles, 8 de octubre de 2014

¿Y qué tal si…?

Fue una tarde de esas en los que el largo camino a casa te hace pensar en todo mientras observas por la ventana. Claro que me ayudó el increíble tráfico al que aún no me acostumbro y quizá, no recuerdo bien, algún hecho que me perturbó la tranquilidad. No había más que hacer que contemplar todo con un vacío en la mente. En eso, no sé cómo, llegó a mí el recuerdo de esa noche en la que dijeron que debía de operarme de urgencia por el bendito apéndice rebelde. Una mezcla de miedo y cobardía me hizo desear morir, no  quería que me abran –ya sabes, lo normal- pero no me hicieron caso. Entonces, ¿qué hubiese sido si así pasaba? Mi muerte habría sido horrible, sí, y en el tiempo que ha pasado no he hecho más que disfrutar de lo que más amo hacer, conocí una que otra persona interesante, renegué bastante pero reí aún más, perdí oportunidades, gané experiencias y amistades y, aunque a veces el pánico llega, me sigo preguntando qué más me falta por vivir.

Algunos días creo haberle encontrado el sentido a esto, pero cuando menos lo espero llego a sentirme como en medio del mar sin nada que me guíe. Ha pasado muy poco tiempo y quiero hacer tantas cosas, quiero demostrarle a mi lado cobarde que se equivocó.

viernes, 27 de junio de 2014

Miedo

Esta es una de esas noches en las que uno siente lo estúpida que es la vida, de lo poco que vale tanto esfuerzo y ganas de seguir y lo difícil que es mantener un buen animo a pesar de todo. Ahora mismo siento lo triste que es que los sueños de alguien se conviertan en desgracia de otros, lo imposible que es no hacer sufrir por lo poco que vale todo. Nos vamos así, de la nada, un día cualquiera por una razón cualquiera y ese pensar hace más difícil darle un sentido a esto. Sé que hablo por estrés, presión y miedo, pero es una verdad que todos guardamos en lo más profundo, procurando no hacerle caso.

Hoy es de esos días, los peores, en los que mi espíritu se siente derrotado y acorralado por la realidad. Quisiera poder gritar y ser absolutamente libre por unos segundos, arriba, en las nubes. Sin preocupaciones, sin hacer preocupar. 



domingo, 19 de enero de 2014

Inesperadamente obvio

No tengo idea de cómo empezar a escribir esto.
La madrugada de hoy me habló quien yo menos imaginaba, para hacerme recordar lo que tanto me costó dejar de lado. Típico en él. No sé qué rayos pasará por su cabeza cada ó 4 meses para volver con el mismo rollo. Sin embargo, me alegró que me lo haya dicho (de nuevo) porque me dio la oportunidad que tanto esperaba para aclarar la cosa. Según yo, ese librote pesado se cerró - por fin- pero vaya que este chico es uno de los mejores idiotas. 

Sinceramente pienso que no se tragó nada de lo que le dije, le valió caca. Creo que yo era la única que estaba hablando en serio y no me queda más que hacerle caso omiso a sus intentos de "amistad". Qué ganas de seguir insistiendo en algo que no es! Pero es parte de su diversión y mi desgracia. Para eso evolucionamos, señores! -nótese que este subtítulo va debajo de sus acciones-. 

Pd: Sí, le sacaba la lengua al monitor como muestra de desprecio.
Pd2: Y sí, me hice bolita para contener mis ganas de lanzar mi computador por la ventana.
Pd3: Si también pasas por esto mantén la poca calma que posees y cachetéalo si te lo cruzas.