lunes, 15 de febrero de 2010

Quién imaginaría

Estoy donde estoy, o sea en el lugar donde vivo, desde mitad del 2007 y jamás pensé que iba a conocer personas tan especiales, que me harían ver, sin querer, de otra manera la vida, ver que no sólo soy yo. Hay muchas personas más en el mundo que sufren por otras cosas y que les podría parecer lo mio una tontería. Te contaré, tal vez tu también te puedas dar cuenta.

Cuando salía a caminar cerca de mi casa veía a una señora, ya mayor pero no tanto, caminar abrazando a dos muñequitos y les hablaba como si fueran de verdad. No te voy a mentir, yo juraba que estaba loca. Un día, paseando con mi mamá, la vimos y la señora la saludó. Yo le pregunté luego a mi mamá: "¿Por qué esa señora siempre anda con sus dos muñequitos?" y me dijo que ella sabía (no se de dónde) que esta señora había perdido a sus dos hijos (o sea que habían muerto) y me sentí estúpida por haberla jurado loca. Aprendí a no calificar a las personas sin haberlas conocido y mucho menos sin haberlas tratado.

Muchas veces le ponemos a las personas nuestras "etiquetas" y se las dejamos ahí clavadas, sin darnos la oportunidad de conocerlas, de saber aunque sea un poquito de ellas, y las alejamos de nosotros. Ahí es donde perdemos la oportunidad de conocer a alguien distinto, a alguien que, tal vez, pueda ayudarnos a ver de distinto modo la vida, o de ayudarnos a nosotros mismos en cosas que pensamos son imposibles de soluciona
No pierdas esa oportunidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario