Rogaba verle.. " Para alegrarme el día.. para mañana despertar de buenos ánimos ".
Estaba por acabar y entró el susodicho, "... es tan perfecto.. tan.. perfecto ". Sus miradas se cruzaron y no pudo pensar más, pues el ruido de los latidos de su corazón iban incrementando y la abarcaron completamente, no pudo ni quiso hacer nada para impedirlo, se sentía tan bien con él ahi. De repente salió y acabó todo. Se le cumplió su deseo.. pero se dio cuenta de que ese no era el verdadero. Lo que quería saber esaba a punto de cuestionárselo.
Salieron todos y bueno, como siempre ella iba a otro lugar, como rutina, una que le encantaba desde que lo conoció. De la nada apareció nuestro querido y.. ehh.. fue ahi donde ella se dio cuenta de su verdadero deseo: "Quiero saber si vale la pena esto que quiero sentir, si valdrá la pena ilusionarse". No quiso que nadie le acompañe, iría sola, mala suerte que no fue distinto, estaba muy lejos de él, no tanto, pero la distancia párecía un abismo con la presencia de su padre. Logró separarse y para no levantar sospechas se fue inmediatamente, algo que lamentó, pus quería hablarle. Mientras caminaba, pensaba: " ¿Gritará mi nombre como siempre?, ¿vendría corriendo? ". Y no, no pasó nada de eso. Siguió su camino triste, pensativa en la rareza de los hombres, en la rareza de lo que estaba creciendo dentro de su corazón, en las coincidencias, en todo..
"Ayyy.. se cayó el cielo! Mira esa princesa!"
¿Quién le dijo eso? Un hombre, cuando ella iba de regreso a su hogar.
"¿Por qué tiene que ser así? Definitivamente no entiendo esto, quiero saber.. todos son tan distintos.. pero él.. él.. y todo.. no sé, y sólo sé eso. " Por lo pronto su mañana será inquietante.
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